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CiberEscrito N° 27 de MUNDO MEJOR Dr. Iván Seperiza Pasquali Quilpué, Chile 21 de febrero de 1999 |
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El autor nos regala aquí un nuevo texto para estimular nuestra mente e intelecto. Hace ya años que él está editando textos sobre diversos temas, para su libre lectura y distribución gratuita, y él ya se ha hecho suficientemente conocido como para que no sea necesario presentarlo biográficamente. Hasta esta fecha, Marzo de 1999, el interesante tema de la Alquimia ha estado soterrado en textos eruditos, usando lenguajes técnicos, dirigidos a otros eruditos. Esta vez, el autor rompe con este molde presentando el tema en forma más liviana, y su fácil lectura permite que mayor cantidad de curiosos pueda conocerlo. Me parece arbitrario e injusto que existan instituciones religiosas, filosóficas o políticas, que niegan la validez o denigran estas ideas sobre la Alquimia, e inclusive las tildan de malévolas. En una sociedad abierta y libre, todos tenemos derecho a informarnos en forma equilibrada y sin censura. Es el propio lector quien debe decidir, de acuerdo con su conciencia y saber, si acepta estas ideas, si está dispuesto a aplicarlas a su vida, o si prefiere no ahondar en ellas. Es probable que la mayoría de quienes se encuentren con este nuevo texto, lo estén haciendo a través de "Internet". Ello ha comenzado a marcar una nueva pauta para los autores que desean divulgar masivamente sus pensamientos y opiniones. Esta poderosa y enorme red, permite ahora a los autores obviar el vía crucis que representan la demora, costo y esfuerzo que requiere editar textos impresos en papel. La publicación a través de "Internet" le permite a un autor establecer rápidos y sencillos contactos con muchos potenciales lectores, quienes le pueden enviar rápidamente sugerencias o críticas. Es precisamente lo que ha sucedido ya con algunos últimos escritos de mi amigo, que han sido enriquecidos a los pocos días de aparecer en "Internet", gracias a contactos recibidos. En hora buena amigo, por exponer aquí un tema complejo e interesante, y por hacerlo ágilmente a través del moderno medio "Internet". Ing. Rainer J. Puvogel. Quilpué Marzo 1999. |
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Mucho se ha hablado y teorizado sobre la Alquimia, y en lo material se recordarán probablemente las explosiones producidas por vapores sulfurosos, las lamentables persecuciones de varios alquimistas, quienes trabajando bajo la presión de algún poderoso señor, debían entregar los frutos de sus trabajos inagotables a éstos, y también a los charlatanes que vieron en una burda imitación las posibilidades de un lucro rápido. Esta obra, muy seria además de amena, como todas las del Doctor, tiene un enfoque clásico y se orienta netamente al ser interior que llevamos dentro, haciendo su paso obviamente por nuestras mentes y nos invita a reflexionar sobre las posibilidades que tenemos en un mundo materialista. Para quien busque en éstas líneas recetas para ver cómo poder hacerse rico, lo va a lograr sin duda si sigue las ideas planteadas por el autor, pero su riqueza será espiritual y evolutiva ya que esta obra está destinada al crecimiento interior y a la transmutación de metales burdos en nobles, o dicho de otra forma estimado lector, el oro estará en lo interno y nos habrá ayudado a crecer como seres humanos. Finalmente recordemos que las etapas por el autor descritas fundamentan histórica y resumidamente lo referente a la Alquimia y le permiten enlazar a aquel individuo buscador de superación y consciente de la necesidad de un mundo mejor, con algunos misterios no revelados bajo una bóveda celeste cubierta de estrellas... Dr. Germán Buchheister H. Viña del Mar. Chile. 7 de Marzo de 1999. |
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dime, amigo mío, qué es, ¿falso o verdadero? ¿Qué mortal se cuida de distinguir lo falso? ¿Qué mortal conoció jamás lo verdadero? |
El Conocimiento no debe ser estrellado en las rocas de la ignorancia.
Bacon al encontrar la pólvora en sus experimentos de
alquimista,
visionó lo que con ella sucedería e intentó
mantenerlo
oculto, el tiempo le dio la razón.
Nobel se arrepintió de haber descubierto la nitroglicerina
y como forma de expiar su doloroso sentimiento de culpa creó el
premio que lleva su nombre.
Einstein, finalizando su vida física, no podía
soportar
el peso de ver que su fórmula había llevado a la bomba
atómica.
De la esencia del primer agente nos hablan los
filósofos
sólo con metáforas y parábolas, para que la
Alquimia
no pueda ser entendida por los necios, pues si tal ocurriera, todo se
perdería.
Sólo debe ser accesible a las almas pacientes y a los
espíritus
refinados que se han apartado del pantano del mundo y están
limpios
del lodo de la codicia.
Sinesio
(alquimista del siglo IV)
El hecho que un misterio esté más allá
del
alcance de la comprensión humana no significa que no debamos
intentar
comprenderlo, hasta donde ello sea posible, dentro del dominio del
intelecto.
Taimni
La Alquimia de por sí es un tema complejo y difícil de abordar, con libros de intrincada lectura y muchos símbolos incomprendidos junto con abundantes detractores que a priori la descalifican sin conocer sus fundamentos, que son más nobles, profundos, trascendentes y elevados de lo que se supone. No pretendo aquí exponer sus misterios ya que no estoy capacitado para hacerlo por no ser un iniciado en dicho arte, tan solo deseo mostrar más de lo que el común de la gente sobre ella conoce. Si me he de referir a la Alquimia mental, como lo haré, es útil tener una base sobre qué es el arte de la Alquimia. Espero además fundamentar conceptos que nos hagan discernir de mejor manera la natural transmutación individual que en muchos, por los tiempos que vivimos, ya está sucediendo, gracias a lo que he llamado EL DESPERTAR MENTAL.
Jung, en este siglo, sacó del olvido para el ámbito de la ciencia a la Alquimia con su libro Psicología y Alquimia, tema al que dedicó varios años, pues consideró que muchos sueños contenían simbolismo alquímico y que el conocimiento de la Alquimia era importante para nosotros al ser una representación del subconsciente o inconsciente como él lo llamó, descubriendo que en la Alquimia existe gran cantidad de material que procede del inconsciente y que se produjo al no seguir la mente consciente un programa definido, sino que solamente investigaba. La tradicional vasija sellada alquimista es el símbolo de la actitud que impide que nada escape hacia afuera, es la básica introversión, en la que las cosas se miran desde adentro. Dijo Jung: "Mi estudio sobre Paracelso fue lo que finalmente me llevó a imaginar la esencia de la Alquimia en su aspecto de filosofía religiosa. Sólo cuando investigué la Alquimia vi claro que lo inconsciente es un proceso y que la relación del YO con los contenidos del inconsciente motiva una transformación y evolución de la psiquis". Los seguidores de Jung señalan que: "En lo desconocido de la materia se proyectaron muchos símbolos que se reconocen como contenidos del inconsciente. El alquimista buscaba el "misterio de Dios" en la materia desconocida y de ello deducía procedimientos que pueden equipararse con la actual psicología del inconsciente. También ésta se ve enfrentada a un fenómeno desconocido; el propio inconsciente. Es típico del lenguaje de la Alquimia la imagen simbólica y la paradoja. Ambas son cosas propias de la psique inconsciente que resultan inabarcables por conceptos conscientes". Para esta escuela psicológica la Alquimia es una ciencia natural que representa un intento de entender los fenómenos materiales de la naturaleza. Corresponde a la actitud mental consciente de los que la practicaron y en sus símbolos se concentraron, proyectando en la materia imágenes inconscientes. Se vuelve al ser humano original que hay en lo interno de cada uno, a ese lugar que une al origen del consciente en el umbral del inconsciente. El alquimista tenía una experiencia interior en sus experimentos con fenómenos materiales, y una experiencia introvertida en sus meditaciones contemplando los símbolos. Jung consideró que lo que el alquimista percibía no procedía de la materia sino que de su propio interior. Lo vacío, oscuro y desconocido de la naturaleza se llenaba mediante proyecciones del inconsciente. Lo que se creía ver o reconocer eran contenidos del inconsciente que el mismo alquimista proyectaba en sus observaciones, y cuya naturaleza psíquica le eran desconocidas. Eso, rebatido por algunos, y mucho más fue la Alquimia. Lo que sí es cierto que la Alquimia era un arte iniciático destinado a elevar al hombre mediante una serie de purificaciones propias de la manifestación de la Luz Interior. Su enseñanza no estaba destinada a todos, teniendo presente que es el ser humano quien según sus propósitos y ocultas ambiciones divide las cosas en positivas o negativas, en buenas o malas, en mejores o peores, fue por tanto necesario el secreto, gracias a ese secreto la oculta verdad llegó a nuestros días sin ser adulterado el Conocimiento.
¿Acaso no se sabe que el nuestro es un oculto arte
cabalístico?
Artefius
Los verdaderos alquimistas se expresan siempre a través
de imágenes, figuras y metáforas, para que puedan
entenderlos
sólo las almas sabias, santas e iluminadas por el saber.
Sinesio
La Sagrada Tradición señala que los dioses dejaron el Conocimiento al ser humano al momento de su creación en lo físico hace unos 30.000 años cuando "de la nada" apareció el hombre de Cromagnon. Se supone que, después del Diluvio, en varias culturas la Alquimia se desarrolló en forma paralela como sucedió con las civilizaciones sumeria, egipcia, china, mesopotámica, árabe, india y griega. Parte importante de ese Conocimiento quedó velado u oculto, y fue pasando de generación en generación, por medio de los Guardianes del Saber, una Enseñanza que posee una vestidura o aspecto externo, que es lo que la gente común ve, apreciando sólo el traje sin descubrir más allá, en cambio el sabio ve la vestidura externa y lo que encubre o aspecto interno, es decir aprecia lo oculto en cuyo misterio está la Sabiduría que se apoya en la Ciencia del Equilibrio y la Armonía. Dentro de ese Conocimiento oculto permaneció la enseñanza en su aspecto externo del arte de transmutar los metales en oro y la "piedra filosofal" o sustancia mágica para curar las enfermedades, rejuvenecer a las personas y lograr oro de los metales, todos estos pilares de la Alquimia llamada exotérica. Los alquimistas esotéricos eran filósofos místicos, usaban el arte interno. Los alquimistas estudiaban las fuerzas de la naturaleza y cómo actúan, existiendo para ellos una unidad en la materia, concepto ahora aceptado por la ciencia, ciencia que con el acelerador de partículas demostró que el mercurio se puede transmutar en oro, dando la razón a los alquimistas, cosa que hasta hace poco era rotundamente negada, y que al parecer por desconocidos métodos hace cientos de años fue logrado.
Hermes Trismegisto en el antiguo Egipto, considerado el depositario de la Sabiduría de los dioses, el primer padre de la Tradición y el primer Adepto, señaló un día a sus discípulos:
" Siete Principios rigen el Universo: 1- El Mental; todo es Mente, el Universo es una creación Mental de Dios. 2- El de Correspondencia; como es arriba es abajo, como es en el macrocosmos es en el el hombre el microcosmos. 3- El de Vibración; nada está quieto todo vibra y es vibración. 4- El de Polaridad; todo posee dos polos antagónicos, la mente tiene el poder de transmutar lo negativo en positivo mediante los correctos pensamientos. 5- El del Ritmo; todo fluye siguiendo un rítmico ciclo de acción y reacción, de actividad y reposo. 6- El de Causa y Efecto; toda causa tiene un efecto, nada sucede por azar sin una causa, todo ocurre de acuerdo a la Suprema Ley. 7- El de Generación; todo en el plano de la energía surge del género masculino o femenino. La Reencarnación termina su ciclo cuando son transmutados los humanos deseos desde lo denso en ellos hacia lo sutil. Mirad, os he revelado lo que estaba escondido: La Gran Obra está con vosotros y en vosotros, y porque se halla siempre en vosotros, sin cesar la tendréis presente, estéis donde estéis. El Conocimiento recibido es para ser expresado en beneficio de los demás, no para guiarse por la soberbia y sentirse superior a otros. Cada uno logra mediante el correcto conocimiento elevarse vibratoriamente aplicando el principio de polaridad en el que, ante cada pensamiento negativo, surge con más fuerza su opuesto positivo que lo anula. El uso de las Leyes del Plano Superior producen el equilibrio armonizando al organismo".
A continuación les profetizó que la gran biblioteca de Alejandría en un futuro desaparecería arrasada por el fuego del enemigo, como así sucedió, pero que la Enseñanza que a ellos les había revelado debería quedar preservada para las venideras generaciones, una en especial; la nuestra, como quedó. Reunió en una serie de cuadros el Conocimiento en forma de dibujos y símbolos esotéricos, los que fueron pintados en ocultos sótanos bajo las pirámides. No conforme, pues temió que esos lugares fueran saqueados, como ocurrió, manifestó que el vicio jamás desaparecería, y por tanto esos cuadros había que dejarlos además como cartas de un naipe, y en el vulgar nivel del juego que no los entendería, pasarían de generación en generación sin perderse, hasta llegar a un lejano futuro que las comprendería, como aconteció. Estas cartas son las del Tarot, cuyos dibujos representan la base de la simbología de la Alquimia, arte que pasó de la antigua China y Egipto al mundo árabe y de allí a Europa donde en la Edad Media fue famosa y se vulgarizó.
El conocimiento que en general se tiene de la Alquimia es errado, no se trató de un grupo de magos, locos o charlatanes, no, fueron maestros en el arte de la interiorización individual y la transmutación de la propia energía hacia lo positivo. Lo lograban mediante la concentración en su trabajo "prequímico" buscando la piedra filosofal y el uso del simbolismo cuyo significado oculto les era revelado de acuerdo a su personal evolución y despertar mental. Tras años de paciente espera y sacrificio, muchos eran purificados y transformados desde lo exotérico hacia lo esotérico. Entonces ya no era el oro, la inmortalidad o la juventud y perfecta salud lo que les interesaba, sino que lograr ser mejor persona y llegar al conocimiento de sí mismo, asociado a la relación con lo eterno y lo cósmico. No fue la Alquimia una ingenua protoquímica ni un conjunto de supersticiones, fue un método inciático para lograr modificar el propio ser, basado en arte oculto con un lenguaje secreto, que fue comunicado a iniciados en el origen de los tiempos y pasó de era en era como conocimiento esotérico dedicado mediante una serie de fases al objetivo de lograr la radical transformación de la condición humana, con un retoque exotérico necesario para despistar, dado por la búsqueda de la salud, el rejuvenecimiento, la inmortalidad y la fabricación del elixir para conseguirlo y lograr además transmutar los metales en oro. La real conversión del plomo en oro no era otra sino la recuperación de la nobleza original de la condición humana. Lo que constituye el fundamento de la obra en su materia, es la propia naturaleza del hombre. El plomo representa el estado caótico del hombre no evolucionado, el oro la perfección en la condición humana. La Alquimia fue el arte de la transmutación del individuo. El horno o atanor usado para preparar el "elixir", en su Obra Mayor, está representado por el cuerpo físico, una imagen simplificada del cosmos.
Fue la Alquimia depositaria del Arte Magna o principio rector de todas las artes e instrumentos que señala que Dios es Razón; Que el hombre lleva impresa en su mente la razón divina; Que el mundo creación de Dios, tiene en sus raíces las articulaciones necesarias de la razón, estando la solución del Magno Problema en la naturaleza de las cosas. Siendo el alma humana el espejo en el que se reflejan los secretos de Dios, para llevar al hombre a Dios es necesario buscar, cada uno en lo interno, las semillas de verdad que se encuentran en la mente divina, en la mente del hombre y en las raíces del árbol cósmico. Descubriendo entonces las leyes de sus combinaciones posibles tendremos, en principio, la clave del mundo y de las relaciones necesarias del mundo con Dios. En su arquitectura íntima encontraremos la anhelada Escala que nos permite ascender a la fuente de toda razón y descender a sus infinitas ramificaciones para encontrar lo ignorado y oculto.
Paracelso destacó: "Quien quiera entrar en el reino de Dios, antes ha de penetrar con su cuerpo en su madre y morir allí: Porque no me es dado alcanzar el reino celestial si no nazco una segunda vez. Por eso debo retornar al seno de mi madre, a fin de ser regenerado". Esto se muestra en la matriz o vasija de vidrio alquimista, y lo que allí sucede simboliza un renacimiento a una espiritualidad superior. Newton y otros veían en la Alquimia la perfección del hombre por medio de un nuevo método científico.
En el siglo V Olimpodoro sostenía que los objetivos de la Alquimia no podían alcanzarse de manera racional, que uno podía seguir las recetas tanto como quisiera, pero que jamás llegaría a ninguna parte sin la ayuda de la magia y de los poderes mágicos. La vasija o matriz es el símbolo de la actitud que impide que nada escape hacia afuera, es la introversión o interiorización, en donde las cosas se miran desde adentro, un volver al punto original de la conciencia en el umbral del subconsciente. El conocerse a sí mismo ya es una experiencia mágica, y ese era la finalidad y el poder mágico de la Alquimia:
LLEVAR AL ALQUIMISTA AL CONOCIMIENTO DE SÍ MISMO.
Algunos franciscanos participaron de la Alquimia, como Elías de Cortona, el discípulo de san Francisco de Asís, que en el año 1217 se fue a Tierra Santa en donde tomó contacto con la Alquimia. Siendo general de la orden, este arte, tuvo gran auge entre sus hermanos franciscanos. Buenaventura de Iseo fue el autor del Liber Compostella, una obra alquimista de este sabio franciscano, arte que con Robert Grossetête llega a Oxford, siendo su discípulo Roger Bacon, el primer alquimista que la Iglesia encarceló por hereje. El fraile Arnau de Vilanova, escribió el Rosarium philosophorum, obra quemada una vez él muerto. Otros dos famosos franciscanos se inspiraron en Vilanova, fueron Ramón Llull y Jean de Rupescissa, ambos terminaron sus días en prisión a mediados del siglo XIV. Sus tratados, además de alquimista, eran de tipo profético e inspiraron 400 años después al famoso Nostradamus. Hubo también dominicos que se interesaron por ese arte oculto que consideraban acercaba a Dios, Vincent de Beauvais escribió el año 1250 el Speculum Naturalis. El Gran Inquisidor del reino de Aragón, Nicolás Eymerich señaló a la Alquimia como herejía condenable por suponer un implícito pacto con el diablo, eran los alquimistas una diabólica chusma de moscas y sanguijuelas dedicada a succionar oro y plata. Reaccionó la Iglesia y en el año 1317 el papa Juan XXII condena esta actividad en una época en la que la Alquimia estaba en pleno auge y un montón de estafadores, charlatanes e impostores se hacían pasar por alquimistas. Se acusó a los alquimistas de hacer aparecer oro falso, con moneda falsa y, lo que era peor, una adulteración de la verdadera doctrina. Y esto fue positivo, permitió regresar nuevamente al nivel oculto a la Alquimia, nivel que no debía abandonar para evitar estrellar el Conocimiento en las rocas de la ignorancia como había sucedido al ser vulgarizado.
Se mantuvo entonces la verdadera Alquimia en el secreto, sabiendo los alquimistas que:
Non aventures mucho la tu riqueza
por consejo de qui ha grand pobreza.
Hay un texto llamado "Aurora Consurgens" que es atribuido a Santo Tomás de Aquino, en él se trata de Alquimia y en un capítulo declara:
A esta ciencia de Dios y enseñanza de los santos, el secreto de los filósofos y elixir de los doctores, la desprecian los tontos que no saben lo que es. Burlarse de esta ciencia es la causa de toda ignorancia. Con los tontos se ha de hablar como hablaría uno con gentes que están dormidas, sin ponerlos nunca en el mismo nivel que al sabio. Siempre habrá pobreza e infelicidad en el mundo porque el número de tontos es inmensamente grande. Dice la Sabiduría: "Os llamo, oh, hombres, y llamo a los hijos del entendimiento. Entended la parábola y su interpretación, entended la palabra de los sabios y su enigma". En manos de la Sabiduría están el poder, el honor, la gloria y el reino: Ella tiene sobre la cabeza una corona de doce estrellas resplandecientes, y sobre su túnica hay una inscripción: "Como reina gobernaré y mi reino no tendrá fin para aquellos que me encuentran".
La Sabiduría era representada como mujer, la de una reina con doce estrellas, similar a la Señora que se manifiesta en el Fenómeno de Aparición. Para la Alquimia era mediante el esfuerzo de dar un sentido a los símbolos más simples que el espíritu podía elevarse a las concepciones fundamentales de la inteligencia humana. Usaban un alfabeto secreto siendo los números impares divinos y los pares terrestres. La materia tiene como símbolo el rectángulo, cuando toma la figura de un cuadrado equivale al individuo perfectamente equilibrado, en plena posesión de sí mismo y cuyo organismo se adapta a las exigencias del espíritu. El círculo representa la Unidad, determina un límite que separa al contenido limitante de un ámbito infinito. La cruz se usaba en Egipto como un talismán protector, dentro del triángulo es el gran elemento de conciliación, el signo que liga por el hecho que vivifica y pone en movimiento. Siendo el triángulo, la primera de las figuras geométricas, el símbolo de los elementos ocultos. Dos triángulos dan lugar a la estrella de seis puntas que representa las seis Fuerzas o Poderes de la Naturaleza, con los seis Planos y Principios, todos sintetizados por el Séptimo o Punto Central en la estrella. La pirámide simboliza la inmortalidad.
El simbolismo nos señala que lo denso deberá transmutarse en sutil y lo sutil desprenderse de lo denso. Nuestro destino es evolucionar con el fin de alcanzar la perfección. Esa es la meta: La perfección, llegando al arquetipo de lo que somos, que está mucho más allá del cuerpo físico y muchas vidas por delante. Lo primero para lograrlo es encontrar la materia adecuada, es decir encontrarse con uno mismo, aceptarse tal cual se es, luego limpiar esa materia y ser reducida a sí misma estando uno encerrado en lo interno, o la vasija interior en la que sucede la muerte simbólica de lo que se fue y el renacer de lo que se será. Desde donde uno está comienza la nueva etapa para intentar pensar mejor y llegar a ser mejor persona, luego de la personal autoaceptación se inicia la transmutación o Alquimia individual. Es necesario aceptar y comprender que nos encontramos en un cuerpo humano y no divino. Como humanos somos falibles y finitos, pero somos, y eso es lo importante, dado que sabemos que somos. Somos seres pensantes dotados de inteligencia y mente, estamos capacitados para encontrar y conocer la Verdad, y dar el salto evolutivo transdimensional y acercarnos a Dios nuestra meta, por propia voluntad en el uso del libre albedrío.
Somos alquimistas aunque no lo notemos, a cada instante sucede en la mente, el cerebro y el organismo una transmutación notable que supera la humana imaginación, esa transmutación es posible gracias a la fuerza que llega desde el alma al subconsciente, o nivel mental que almacena y administra y distribuye la fuerza, y desde él la hace llegar al nivel mental consciente, que es la fuente de los pensamientos y, mediante salto cuántico de los pensamientos, al cerebro, y por intermedio del cerebro al resto del organismo. El maravillosos avance tecnológico y científico actual nos hace mirar hacia las estrellas, hacia lo infinito del macrocosmos y nos permite proyectarnos más allá de las estrellas, buscando el propio hogar: Donde la mente se proyecte con la fuerza del pensamiento, ¡allá llegaremos! El despertar mental es una realidad, estamos en el umbral de un cambio humano trascendental: El de la transmutación hacia el Nivel Suprahumano.
El Azufre corresponde a la energía que parte de lo interno del ser. Su acción se opone a la del Mercurio que desde lo externo penetra las cosas. Estas dos fuerzas antagónicas, una que lucha por liberarnos de la materia, y otra por ligarnos a ella, se equilibran por medio de la Sal o principio de cristalización. La Piedra Filosofal es una Sal íntegramente purificada, que coagula al Mercurio volátil a fin de fijarlo, uniéndose a un Azufre ardiente que se ha vuelto fuertemente activo. La obra de los sabios está compuesta de tres fases:
Purificación de la Sal.
Coagulación del Mercurio.
Fijación del Azufre.
Para llegar a conocerse es necesaria la abstracción de todo lo que es exterior, a fin de absorberse en uno mismo y encontrarse con el centro de la individualidad; se ha llegado entonces a la conquista de la Luz al ser abiertas las puertas del Santuario Interior y se activa el discernimiento que permite conocer las leyes que rigen el universo. Ese Trabajo Supremo el sabio se esfuerza en realizarlo en sí mismo, con el fin de lograr toda la humana perfección, saliendo del estado de Piedra bruta al alcanzar el nivel de Piedra Filosofal mediante la personal autosuperación y purificación. Lo hace para servir a los demás y a los propósitos del Plan Divino, propósito señalado en la Ley de Evolución y en el Orden Divino Universal que todo lo rige y hace posible para el hombre la realeza y el sacerdocio de la naturaleza, convirtiéndolo en rey y sacerdote de la Luz que perfecciona el alma y determina las formas, cambia las bestias en hombres, las espinas en rosas y el plomo en oro. La claridad espiritual debe vencer la oscuridad para dejar de arder bajo las cenizas de la ignorancia y brillar cual Ave Fénix libremente por sobre las cenizas en la plenitud de la Sabiduría. Se logra contando con uno mismo, no en un lugar especial ni bajo humana tutela de algún maestro o gurú. Se logra dentro de cada cual, y a su debido tiempo con el encuentro de la Verdad sobre el lugar que se ocupa en el mundo y su relación con la Naturaleza.
Buscad la piedra filosofal en vosotros mismos y la encontraréis para construir la catedral de vuestra nueva personalidad; demandad la Luz en la sinceridad más profunda y la obtendréis, e iluminaréis vuestro entorno; llamad a la puerta del Santuario y se os abrirá, allí el Conocimiento se os dará. Para lograrlo contad con vosotros mismos.
Según los alquimista existe una íntima relación
entre los metales simples, los planetas visibles sin grandes aparatos,
los días de la semana, los colores y la escala musical:
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Los cuatro elementos: fuego, aire, agua y tierra formaban la materia y de acuerdo a su porcentaje le daban su individualidad. Los planetas regulaban las actividades del espíritu que descendía a la Tierra. los metales eran los primeros elementos de la materia madurados por el espíritu en la matriz de la Tierra.
No estamos muy lejos de poder tender la mano, por encima de
los
siglos, a Pitágoras y su escuela, que habían intentado
construir
una gran síntesis del universo sobre la base de
las leyes-armonía. Pues ¿quién no percibe
la armonía de la naturaleza, de sus leyes,
de sus iniciativas microscópicas? Todo aquel que se
inclina
atentamente hacia
el espejo de la realidad exterior, distingue maravillado, la
gran, inmensa y
serena belleza de las cosas de la naturaleza
Jean Charon
En cada individuo la Luz Universal se manifiesta como una energía expansiva. Esta Luz ilumina la conciencia y guía la evolución. No viene al caso analizar en detalle la metodología, mostrar la interpretación del extenso simbolismo y el análisis de tantos famosos cuadros alquimistas. Eso ya pasó. En el presente es otra la realidad. A casi 11.000 años del Diluvio estamos a las puertas del gran cambio, y las nubes que cubren el santuario interior individual, en muchos, de manera natural, tienden a disiparse mediante la acción de la Luz Interior, sin necesidad ahora de estar años a la luz de una vela contemplando símbolos, símbolos que fueron tan necesarios para llegar al umbral en el que nos encontramos como humanidad, símbolos que lograron el arte de la cultura moral e intelectual del hombre, revelándole las iniciáticas verdades y siendo el medio para alcanzar el discernimiento de lo verdadero por sobre lo falso, mediante la manifestación de la Luz Interior que se hace visible transmutando el vil plomo de la ignorancia en el supremo oro de la Sabiduría.
Un antiguo refrán dice:
ALQUIMIA PROBADA, TENER RENTA Y NO GASTAR NADA.
Es decir, el medio más seguro para lograr el oro, es ganar
dinero sin gastarlo.
Variadas interpretaciones se han dado a la Alquimia. Sería una fase experimental precientífica, como lo dijo Francis Bacon el año 1600: "No puede negarse que la Alquimia ha conseguido buen número de hallazgos e inventos útiles al hombre". Para graficarlo refería esta fábula: "Un padre deja a sus hijos un extenso campo no fértil como herencia. Ellos se lo hacen ver, y él les señala que hay en esas áridas tierras un valioso tesoro oculto. De tanto cavarlo los hijos, buscando el tesoro, sin encontrarlo dado que nada había oculto, permitió transformarlo en tierra fértil y cultivarlo con éxito; y ese era el verdadero tesoro". Sería un método para encontrar lo oculto y valioso que todos tenemos dentro de nosotros mismos. Podría considerarse una tradición con enigmas sin solución, destinada a que cada uno los interpretara por sí mismo con el fin de purificarse. O sería un instrumento de transmisión de un mensaje secreto de era en era. Algunos la consideran una técnica de iniciación. Se la compara con la mística en lo que tiene de camino que permite al hombre llegar al conocimiento de su naturaleza inmortal. Quizás sea todo eso en conjunto y más. Charlatanería no lo es. En su búsqueda de la Piedra Filosofal varios alquimistas sin proponérselo encontraron nuevos elementos: Como Blarse de Vignère quien obtuvo el ácido benzoico por sublimación del benjuí; Brandt encontró el fósforo; Basilio Valentín estableció la serie de sales de antimonio; Lulio preparó la acetona y Casio la púrpura de oro; Gluber obtuvo el sulfato sódico y Van Helmont reconoció la existencia de los gases. Ciencia Sagrada la llamaron los griegos. Ciencia cuyo arte dependía de la personal iluminación interior alcanzada en la que el brillo del oro era el de la Luz Interna reflejada. Fue Hermes quien después del diluvio dejó a la posteridad codificado el conocimiento llamado oculto que se nos ha revelado.
El alcance de todo hombre debe exceder el dominio de la Tierra,
sino ¿para qué está el cielo?
La Gran Obra es un resumen,
reducido a las humanas posibilidades y proporciones,
de la Obra Divina.
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Te advierto quienquiera que fueres, oh tú que deseas
sondar
los arcanos de la Naturaleza, que si no encuentras dentro de ti aquello
que buscas, tampoco podrás encontrarlo fuera. Si tú
ignoras
las excelencias de tu propia casa, ¿cómo pretendes
encontrar
otras excelencias? En ti se encuentra oculto el Tesoro de los Tesoros:
¡Oh hombre, conócete a ti mismo!
Abipil
(alquimista árabe)
¡Oh, hijos de la doctrina!
Si queréis hacer experimentar cambios diversos a los
cuerpos,
tan sólo lo conseguiréis con la ayuda del
espíritu.
Jabir
(alquimista árabe)
DIOS como Absoluto carece de Atributos. Con ese concepto, el
CERO
puede aceptarse como representación de DIOS. DIOS es
también
la Morada de todos los atributos. En este concepto el Infinito puede
aceptarse
para representar el infinito de los atributos conocidos y su morada. La
combinación del infinito de atributos es de por sí
infinita.
Cada combinación del Absoluto y de uno del infinito de
combinaciones
de atributos tiene para nosotros la apariencia de un existente o
entidad
en el mundo fenomenal. De manera que el mundo fenomenal del pasado, del
presente y del futuro está representado por el producto de CERO
por el Infinito.
Ramanujan
(1887 - 1919)
Me parece que en sueños miro un antiguo cuadro matizado con suaves colores en relieve tipo tridimensional, que representan un arcaico dibujo titulado "El secreto laboratorio del alquimista", dibujo hecho con arte y maestría, fue pintado usando un desconocido material que el tiempo ni los agentes externos pueden alterar. Ha sido por años contemplado, buscando los iniciados el mágico secreto de su simbolismo. En el sueño me siento absorbido por la mágica pintura y me encuentro dentro de la misma. Estoy en el gran salón medieval que representa. Es un salón de nueve paredes simétricas con techo piramidal, coronado por una radiante cúpula de cristal de 3 metros de diámetro que baña con luz día el ambiente y de noche permite ver el cielo nocturno con sus estrellas. Está bien ventilado e iluminado, se encuentra orientado con su único ventanal hacia el Norte, y de manera tal por su geometría y proporciones, que puede atraer los fluidos vitales de la naturaleza, las radiaciones cósmicas y las emanaciones espirituales. Destacan en este, para mí, sorprendente salón, un caldero para fundir y calcinar; un fuelle; siete crisoles de arcilla refractaria; retortas de cerámica; cucharas de largo mango; un horno y sobre él un extraño conjunto de trece recipientes de vidrio destinados a la destilación, son receptáculos de diferentes tamaños con cuellos alargados tipo cisne; una matriz o vasija principal; al lado del gran horno hay tres hornillos y varios tarros con diversas sustancias. En el suelo de elaborado mosaico blanco y negro pude ver algunas hojas con recientes escritos, símbolos y fórmulas que rompen el orden y extremo aseo del lugar. De las nueve paredes del laboratorio, una está ocupada por la gran biblioteca de dos pisos y labrada madera fina llena de libros y una camuflada puerta que se abre moviendo uno de los libros, estando encima de la puerta una elaborada placa de oro macizo en la que pude leer: "Estos libros no fueron escritos para todos, si bien todos son llamados a leerlos". Otra pared está formada por dos columnas negras y brillantes en espiral a sus costados, con el formidable ventanal central de muy suaves colores armónicos con tres destacados símbolos cabalísticos, y las siete paredes restantes son de fino mármol blanco de un natural lustre ceroso procedente de la isla griega de Paros. Tienen estas paredes nueve majestuosos cuadros escultóricos con figuras esculpidas en bajo y sobrerrelieve que muestran en secuencia secreta detalles de preciosas figuras, imágenes y símbolos herméticos, distribuidos con una ordenación binaria capicúa - 1 - 1 - 2 - 1 - 2 - 1 - 1 - de número de tallados por pared. Siendo cada uno un portal iniciático para los que Hermes Trismegisto señaló:
Cuadro 1 Pared 1
Os digo una cosa bien cierta. Lo que está abajo equivale
a lo que está arriba, y lo que está arriba equivale a lo
que está abajo, en lo que concierne a la realización de
los
milagros de una obra única.
Cuadro 2 Pared 2
Y así todas las cosas provienen del UNO por la obra del UNO,
así todas han nacido de esa cosa única, por
conjugación.
Cuadro 3 Pared 3
El Sol es su padre, la Luna es su madre. El viento la ha llevado
a su vientre, la Tierra la ha alimentado.
Cuadro 4 Pared 3
Es el principio de la perfección en todo el mundo. Su poder
es infinito cuando se ha transformado en tierra.
Cuadro 5 Pared 4
Sube de la tierra al cielo y desde el cielo vuelve a bajar a la
tierra, y restablece la unidad de las fuerzas de las cosas superiores y
de las inferiores: por esa vía, conquistarás la gloria en
todo el mundo y alejarás de ti todas las tinieblas.
Cuadro 6 Pared 5
Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso,
lentamente,
con gran arte.
Cuadro 7 Pared 5
Ella es la fuerza más fuerte que cualquier otra fuerza,
porque
puede sobrepasar toda cosa sutil y penetrar toda cosa sólida.
Cuadro 8 Pared 6
Así fue como se creó el mundo. Son maravillosas las
operaciones que de esta manera fueron realizadas.
Cuadro 9 Pared 7
Se llama microcosmos al hombre porque el hombre o "pequeño
mundo", contiene todo lo que encierra el macrocosmos o "gran mundo". Y
aquí concluye lo que yo debía decir sobre la Gran Obra.
Quedo absorto intentando desentrañar el simbolismo de los bajo-sobrerrelieves esotéricos con figuras tamaño natural tan bien talladas en el fino mármol. Es como si me hablaran señalando:
EL ARCANO ES ABIERTO Y EL SECRETO SE OS REVELARÁ.
El fuego filosófico sube de la Tierra al Cielo para luego
bajar del Cielo a la Tierra.
Recibe la fuerza de las cosas de arriba y de abajo.
Tendrás así la gloria del universo entero:
de este modo, toda oscuridad te abandonará.
En esto reside la fuerza de toda fuerza que habrá de vencer
todas las cosas sutiles y habrá de penetrar toda cosa
sólida.
¡Oh hombre! La vida es un gran enigma que cada uno debe descifrar por sí mismo activando lo espiritual, esa es la propia iniciación que transmuta lo denso del plomo en lo sutil del oro, en la que la materia primera del gran arte o idea pura sin expresión verbal, debe extraerse de vosotros mismos, desde el Sagrado Pozo en el que la Verdad se oculta. Fue posible desde los inicios de los tiempos conocer la Verdad mediante una Secreta Técnica. Esa Verdad os dice que todo en el Universo está impregnado por una energía Inteligente Consciente. La Alquimia trató de alimentar al hombre con la sal del saber, lo que ahora es incomprendido al escapar al racionalismo moderno el sistema filosófico que la sustentó. En cada fenómeno natural, en cada célula, molécula, átomo y partícula existe una sola causa primera de la vida, y el objetivo del alquimista fue el de vibrar al unísono con esa energía y comprender su manera de actuar, intentando en lo pequeño imitarla. Él la trataba de imitar con sus experimentos externos, activando con ese método lo interno, lugar donde está la Verdad. Su filosofía mezcló materia y espíritu, en donde el espíritu reclama un soporte material y la materia no se puede sustentar sin un contenido espiritual. El plomo significó lo vulgar, lo imperfecto y carente de inteligencia, es decir lo denso en vosotros que os mantiene ligados a la materia o ilusoria y transitoria realidad, el oro en cambio es lo perfecto, la sabiduría, es decir lo sutil en vosotros que lucha por liberaos de la materia y proyectoras a lo supra cósmico o eterna y definitiva realidad. Siendo el hombre perfectible y en quien el plomo, por vosotros mismos y propia voluntad, será transmutado en oro. La palabra fue para los profanos, el símbolo para los iniciados, lo esotérico no podía darse a las masas que pedían un alimento más grosero por no estar capacitadas para reconocer, degustar y digerir lo sutil. En vuestro orbe planetario existen evolucionando un conjunto de 20.000 millones de almas encarnadas y desencarnadas, con diferentes grados de desarrollo. Debéis saber que todos, sin importar el actual nivel evolutivo, alcanzaréis la perfección, ninguno, por muy evolucionado que sea, es superior a otro, a lo más es un alma más antigua que como espíritu es igual al alma más joven o menos evolucionada por ahora. El alquimista se esforzó en convertirse en un ser liberado, superando la tiranía del tiempo y del espacio en el finito mundo material, para situarse ante lo eterno e infinito y encontrar la ansiada libertad y la paz. Su Gran Obra era la búsqueda de los textos adecuados y su lectura con noches sin dormir escrutando el mundo con nuevos ojos, entendiendo el personal microcosmos, partiendo de su aparente caótica realidad inicial que era purificada y quedaba apta para manifestar el espíritu que la animaba, en una unidad armónica llamada Piedra Filosofal que es una Sal perfectamente purificada, la cual coagula al Mercurio y lo fija con el Azufre extremadamente activo. Todo lo denso e inferior debe ser superado antes de poder llamar al Fuego del Cielo e incorporarlo a vosotros mismos mediante la Ley de Evolución y Constante Progreso.
Sin embargo, algo me atrae aún con más fuerza, es una mesa central de madera exquisitamente tallada, me acerco, hay sobre ella un puñal, una espada, un voluminoso libro puesto sobre un atril de oro y siete candelabros de un metro de alto cada uno, fundidos en una aleación de plata, cobre y hierro con sobredorado en la superficie, que muestran un sólido pie de tres parejas de dragones entrelazados sobre los que cabalgan unos hombres desnudos. Los sarmientos que rodean el tallo brotan de unas fauces de león, y trepan por ellos algunas figuras humanas. El cáliz está sustentado por salamandras. Las parejas de dragones corresponden al caduceo y representan las dos fuerzas psíquicas elementales en estado primario y caótico. El sarmiento que brota de las fauces del león solar es una imagen de la vida. La salamandra es el animal del fuego. Es de noche, grandes velas encendidas sobre el cáliz de cada candelabro puestos en semicírculo, me permiten con su extraña y cálida luz, ver todos los detalles de lo que contemplo. Con respeto miro el libro, un valioso y secreto incunable, cuya tapa de cuero elaborado artísticamente, tiene incrustada un símbolo, es el de un triángulo equilátero de oro de 30 centímetros de largo por cada lado y un espesor de cuatro caras de 3 centímetros cada una, con una cruz dentro del triángulo también de oro y similar espesor, teniendo encajado un gran rubí de 3.5 centímetros de diámetro en el punto central, donde los dos brazos de la cruz se unen y cruzan. No intento tocar el libro pues algo, respetuosamente me detiene y hace dudar. Una Voz me señala que lo abra y viaje por él. Lo abro y soy llevado por el vórtice del espacio tiempo relativo. Contemplo como si fuera parte de lo que veo, la Cosmogénesis, la Antropogénesis y la razón de ser del Conocimiento Oculto que la Alquimia conservó y el Tarot guardó. Terminado el viaje dos frases han quedado grabadas en mi interno:
Nosce te ipsum
Ego sum alpha et omega
La Voz me señala que gracias a esas frases que jamás olvidaré, podré escribir una ordenada síntesis de lo visto haciendo simple lo complejo, concreto lo abstracto y ameno lo simbólicamente formal, llevando al nivel comprensible lo incomprensible de la Enseñanza. Ante mi duda si a otros mostrar o no lo que logre escribir, me dice la Voz que el Arcano se abrió y lo oculto por algo reveló. Entonces despierto, y esta síntesis de conceptos ya escritos en parte antes por mi, deberé ahora aquí exponeos en forma más detallada, como nunca antes fue por humano mostrada. Muchas vidas y muchas iniciaciones fueron necesarias para el arcano llegar los sabios a entender en el ámbito esotérico, y más aún para su secreto comprender.
Quien desee conocer la Verdad, debe ser veraz consigo mismo y
capaz de verla.
Parecelso
Y ahora se nos entrega libremente esta valiosa joya del Conocimiento, escrita sin velos y de manera coloquial fácil de entender con la esperanza que sea recibido, porque los tiempos llegados que vivimos así lo señalan:
Ya no hay misterios, ya no hay ocultos símbolos que
contemplar.
Recibid una Enseñanza
e idos a lo interno en donde esa Enseñanza se hará
realidad.
Desde lo Inmanifestado en DIOS emergió el Pensamiento Divino dando lugar a lo manifestado, cuyo vacío absoluto es Inteligencia Pura que todo lo compenetra y anima. Ese conjunto de Pensamientos Divinos con su energía electromagnética dio lugar a una gran explosión creando en perfecta armonía y sin azar las sub-partículas, partículas y átomos, los que de acuerdo al programa que los creó les permite agruparse en moléculas que pasan a formar la materia, obra de la Inteligencia Pura, dando de acuerdo a lo programado lugar a los soles, galaxias y universos en constante creación y expansión. La Gran Explosión que permitió al tiempo, el espacio y la materia partir, desde el aparente caos primordial, fue el Fruto Divino proveniente del "anticaos" desde lo Inmanifestado en DIOS. Fue un maravilloso Programa con Cómputos Cósmicos perfectos en su contenido codificado, donde nada es azar y todo es perfecto y tiene una lógica razón de ser. Lograda esa realidad, muchas oleadas de espíritus de Dios han salido con el fin de evolucionar en los mundos creados desde la dimensión más densa hacia la más sutil. Por un punto en lo Inmanifestado, emergió a lo manifestado una oleada más o conjunto de eternos espíritus que eran infinitamente pequeños, y estaban dotados de infinitos atributos a desarrollar en las diferentes dimensiones de la creación, con el fin de transformarse en espíritus infinitamente grandes mediante la evolución. Cada uno de esos espíritus está en la séptima dimensión y es cada uno de nosotros que dio lugar al alma individual, la que evolucionando ahora mediante cuerpos de tercera dimensión, formó antes de la primera encarnación la mente que la une al cuerpo físico y le permite manifestarse en él. Es gracias a la energía del alma que desde la quinta dimensión nos rige, por la que cada célula de nuestro organismo puede vivir. Cada espíritu, logrado su completo desarrollo, por el mismo punto en que emergió como infinitamente pequeño, retornará algún día desde lo manifestado a lo Inmanifestado en DIOS como infinitamente grande con la misión cumplida.
En el mundo de las formas se estructuró primero la molécula inerte o molde que recibió la chispa vital a la que el espíritu por intermedio del alma otorgó la conciencia, dando lugar al hombre, quien mediante la evolución asciende a la esfera del espíritu, y al final del camino todos los espíritus se reconocerán con el Ser Supremo. Este es el misterio del alfa y omega, o el del principio y el final.
Hace 30.000 años unos seres, dioses, ángeles o nefilim, mediante ingeniería genética, lograron aquí en el planeta la formación de un embrión adecuado, resultado de la unión de la semilla de un "dios" con el óvulo de una antropoide Neanderthal. Una joven alma tomó ese feto, dotándole de la mente para iniciar el ciclo de vida en nuestra humanidad, ciclo que para muchas almas está pronto a finalizar, pues se pasará a evolucionar en cuerpos y mundos de la cuarta dimensión.
No somos el cuerpo físico que tiene sentimientos y piensa, somos aquello que permite al cuerpo físico vivir, tener sentimientos y pensar. Es el alma la que por medio de la mente nos hace llegar la energía para poder vivir. La mente subconsciente recibe esa fuerza, la canaliza al cuerpo con la función de permitirle funcionar y vivir, y además la pasa al nivel consciente mental que es la fuente de los pensamientos. A su vez esos pensamientos actúan sobre el subconsciente quien entonces nos rodea de lo positivo, y mediante salto cuántico llegan al cerebro y de allí a cada célula del organismo. Cada pensamiento es una poderosa energía, más poderosa de lo que podemos imaginar. Si es negativo nos liga al plano de la materia. Si es positivo anula a lo negativo y nos ayuda a liberarnos de la esclavitud de los sentidos, el tiempo, el espacio y la materia que en la ignorancia nos aprisiona, elevándonos en la ascendente escala del ser.
En una Enseñanza oculta y no de parábolas o externa, Jesucristo dice a sus discípulos:
La vida es un puente por el que se debe pasar sin permanecer en él.
El planeta es una escuela de la vida por la que debemos pasar por sus diferentes aulas desde los primeros niveles de la Enseñanza hasta los más avanzados de la escuela de la materia. Cada 10.998 años todo se renueva, esa renovación está a las puertas. No debemos permanecer en el mundo, no somos del mundo, estamos ligados a él por las densas partículas mentales y los apegos a los sentidos y lo material que nos encadenan vida a vida a lo terrenal. Este hombre ligado a la materia se representa alquímicamente por medio de la estrella de cinco puntas con una de sus puntas señalando hacia abajo, hacia lo mundano dominado por los groseros instintos oscuros y densos, en esa estrella se ve la figura del macho cabrío. La vida nos permite comprender que no es la realidad externa humana nuestra verdadera existencia, ni la animalidad nuestra personalidad, y que todo lo que tenemos de inferior y bajos instintos es transitorio y perfectible de evolucionar, y que en eso estamos: EVOLUCIONANDO, llevando al hombre en el dominio de sí mismo a quedar inscrito en el pentagrama de la estrella con la punta señalando hacia arriba por el predominio de las partículas sutiles de la mente, que con los buenos pensamientos nos desligan de la materia, sutilizan la mente y nos proyectan hacia lo cósmico en la posesión de uno mismo como Hombre Liberado. Esta es la Estrella con la punta hacia arriba, la del Microcosmos que corresponde en su punta superior a la cabeza, las dos laterales a las manos y las dos inferiores a los pies del armónico hombre en ella inserto. Los cuatro miembros ejecutan lo que la cabeza ordena, y este símbolo muestra la soberana voluntad humana que ha triunfado y se ha liberado por ser su causa justa, noble y desinteresada. Muchas vidas se han requerido para llegar a donde estamos, tenemos la suerte de vivir un Cambio de Era que nos faculta para adelantar varios cursos en el mundo de la materia, tantos como queramos avanzar. Sin importar dónde nos encontremos, sin importar quiénes seamos, podemos lograr un sorprendente salto evolutivo, si esa es nuestra voluntad cumpliendo con la Gran Obra individual, dando paso al Ser Superior que hay en nosotros y que todos podemos despertar.
Cada vida es un curso en la ascendente evolución. Cada vida permite al alma manifestar nuevas latentes potencialidades. Morir es volver a despertar en la realidad previa al nacer. Una vida no es suficiente para lograr la misión, muchas vidas se requieren en el plano de la materia con el fin de crecer en los atributos que tenemos que, en este plano manifestar. Todo lo malo y negativo se debe a la transitoria falta de manifestación del correspondiente atributo positivo que el alma deberá desarrollar. Lo negativo es transitorio, lo positivo es permanente.
Antes de encarnar se programan en el plano de las almas los aspectos básicos de la nueva encarnación. Se lo hace con un específico propósito o misión que nos permite crecer, y para llevarlo a cabo se seleccionan los padres, lugar de nacimiento, fecha, nombre, condición social, etc. Llega a tanto la precisión de lo programado que hasta el óvulo y el espermatozoide que dan lugar al embrión son los adecuados junto con la individual clave genética. Nada queda al azar, nada, todo tiene una justa razón de ser apropiada a cada uno. Venimos de una dimensión más sutil en la que lo denso no vibra, por tanto es ignorado, nada de lo negativo de la encarnación afecta al alma, sí lo hace todo lo positivo sucedido durante la vida, y aunque sea aparentemente poca cosa o insignificante, ayuda a la evolución del alma. Antes de encarnar se ignora la realidad mundana y su densa vibración. Una vez nacidos se ignora la realidad del Ser que nos permite ser y vivir como humanos.
Nuestro cerebro tiene más de 35.000 cuatrillones de circuitos potenciales y 20.000 millones de neuronas agrupadas en 2.000.000 de módulos de 10.000 neuronas para cada módulo. Un 90% o más de las neuronas permanecen inactivas, sin ser usadas en toda la vida. Por tanto nuestro cerebro se puede desarrollar a límites insospechados. Resulta que a mayor desarrollo cerebral mayor manifestación mental, y a mayor manifestación mental mayor desarrollo cerebral. Este es uno de los logros de la Alquimia individual: El del desarrollo cerebral con una mayor manifestación mental. El poder mental podemos manejarlo conscientemente mediante los pensamientos. Un pensamiento reiterado con fe y confianza actúa sobre el subconsciente que lo acepta como válido y trabajando más allá del tiempo y del espacio lo hace realidad. Pensar positivo nos rodea de lo positivo y transmuta lo denso mental en sutil haciendo más fácil el arte del buen pensar. Los pensamientos positivos dan el salto cuántico llegando al cerebro, produciendo la Alquimia cerebral con transmutación y creación de materia, lo que ayuda al desarrollo cerebral y a la armonización celular del cuerpo.
Lo pasado ya sucedió, no se puede revertir. Somos el resultado de lo que hemos pensado, seremos el fruto de lo que desde ahora pensemos y eso sí se puede programar en forma correcta. El éxito y la felicidad dependerán de lo que cada uno imagine y desee desde ahora para su vida.
La visualización es el arte de la reprogramación, al crear nuevas imágenes positivas y vivirlas como reales mediante la imaginación, que estimula al subconsciente para que las acepte como reales y movilice la fuerza con el fin de hacerlas efectivas si ellas son coherentes y lógicas.
Para iniciar el cambio es necesario primero querer sinceramente cambiar, luego conocernos y aceptarnos tal cual somos, y desde ese punto, en el que actualmente nos encontramos, partir a una nueva realidad cuya meta es ser y vivir mejor gracias a una actitud mental positiva. Las imágenes, los sentimientos y pensamientos pasados plasmaron el presente. Las imágenes, sentimientos y pensamientos presentes crean el futuro. Somos energía pura sustentada en la Inteligencia Pura. Somos un real universo físico regido por la propia mente. Somos un espíritu inmortal cuya alma está en tránsito por la forma física. Somos hijos de Dios. Estamos aquí para perfeccionarnos y encontrar la Verdad dentro de nosotros mismos, por nosotros mismos y sin ayuda externa.
Nos corresponde manifestar dinámicamente la mente y desarrollar el cerebro. Debemos irnos hacia lo interno, centralizarnos en la realidad interior, y allí hacer mediante el pensamiento consciente y la abstracción de la meditación la reprogramación mental, creando nuevos programas de pensamientos positivos y logrando la reingeniería cerebral que lleva al desarrollo del cerebro, además de la armonía celular. Es decir, haremos una Alquimia mental, cerebral y celular, entonces seremos:
|
|
Tenemos ya suficiente material como para iniciar el fascinante
viaje
a la realidad interior
con positivas ideas que, como detonantes
psíquico-magnético
que alguna de ellas son,
nos activarán latentes recuerdos en una
retroalimentación
psíquica
en nuestro personal trabajo de Alquimia Individual.
Conviene, antes de comenzar la Gran Obra, recordar unos pensamientos de Joseph Murphy:
Dentro de usted hay un poder cósmico que puede concretar todos sus sueños. Puede usarlo ahora para sanar su cuerpo y lograr prosperidad en sus negocios o profesión. Ese poder sacará a luz sus talentos ocultos. Usted tiene ilimitadas posibilidades creativas. Deje de mirar hacia afuera. Mire dentro de usted mismo y haga el contacto mágico, porque al cambiar su actitud mental cambia su mundo. Usted es exactamente lo que piensa permanentemente, por lo tanto es el artífice de su propio futuro. Si cambia su manera de pensar cambia se destino. Aprenda a pensar correctamente.
Cada vez que pensamos correctamente o meditamos, sin saberlo, a cada instante, estamos haciendo la mayor Alquimia conocida al crear, transmutar y movilizar partículas mentales, átomos y moléculas cerebrales y corporales, haciendo con la fuerza del pensamiento nueva materia y movilizando otra. Ese proceso puedes facilitarlo de manera consciente ya que el gran alquimista eres tú mismo.
Desde hace algunos años están naciendo niños despiertos que hay que proteger. Se recibe una energía por parte de Seres Cósmicos Supradimensionales que nos facilita la personal Alquimia mental, permitiendo a quien lo desee, alcanzar por sí mismo y dentro de sí, un grado de insospechado despertar mediante la activación consciente de la Luz Interior. Lo aquí expuesto nos capacita a realizar dinámicamente el viaje a lo interno apoyados por la Energía que está llegando::
Basta cerrar los ojos, tener una suave y pausada respiración nasal, sentirse cada vez más relajado y profundo; usar frases de autoapoyo, tener pensamientos positivos y sentir, por algunos minutos cómo la mente se sutiliza y el cerebro se desarrolla.
Inicias con este método tan simple el "mágico" proceso
inducido por
EL PODER DEL PENSAMIENTO POSITIVO,
logrando la:
ALQUIMIA MENTAL
En forma natural la mente consciente está usando el nivel
más profundo de las partículas sutiles propias de
los
pensamientos positivos. Estas partículas mentales al ser
activadas
emiten buenos pensamientos y transmutan en sutiles las
partículas
mentales superficiales más densas, propias de los pensamientos
negativos.
Se forman nuevos módulos mentales con conjuntos de
programas
de pensamientos adecuados afines que pasan a manifestarse de manera
cada
vez más espontánea y natural al nivel consciente, y que
el
subconsciente acepta como válidos, desplazando los
módulos
de pensamientos negativos, los que por inercia desaparecerán a
pesar
de haber sido los modelos de pensamientos dominantes. Al aceptar el
subconsciente
estos nuevos modelos de correctos pensamientos nos rodea de lo
positivo.
A su vez les da la fuerza para que mediante un salto cuántico
lleguen
al cerebro y allí actúen dando lugar a la:
ALQUIMIA CEREBRAL
Toda manifestación mental requiere necesariamente de un
substrato
cerebral para actuar. La corteza cerebral posee 2.000.000 de
módulos
o conjuntos de 10.000 neuronas para cada módulo, con un total de
20.000 millones de neuronas que no se dividen como sucede con las otras
células del organismo, y no importa que algunas centenas de
millones
de ellas mueran en el transcurso de la vida, dado que igual hay cientos
de millones más inactivas esperando ser usadas. Cada
módulo
funciona en el cerebro como un transmisor y radiorreceptor, lo hace
conectando
sus neuronas entre sí e interactuando con cientos de otros
módulos.
Usamos no más del 10% del potencial cerebral, es decir 200.000
módulos
y 2.000 millones de neuronas, no utilizamos aún 1.800.000
módulos
y 18.000 millones de neuronas. Cada módulo cerebral activado
es el reflejo físico de un módulo sutil mental,
cuando
está en acción inhibe a los vecinos y activa a otros
distantes.
Los
positivos pensamientos cuánticamente llegados al cerebro,
estimulan
a nuevas neuronas inactivas para que entren en función en sus
respectivos
módulos; construyen surcos cerebrales específicos cada
vez
más profundos; forman células neuroglia que además
de cumplir una función de sostén de las neuronas tienen
importante
función bioquímica; crean millones de nuevas dendritas o
interconexiones de circuitos cerebrales, y dan lugar a un
neurotransmisor
o agente químico para cada pensamiento. Es decir, aumentan en
millones
de millones la cantidad de nuevos circuitos cerebrales, ahora
destinados
para los correctos pensamientos, quienes van debilitando los antiguos
circuitos
negativos que, aunque duela reconocerlo y más aún
aceptarlo,
eran los dominantes en cada uno de nosotros, como lo demostró la
nueva psicología al señalar que a diario un 80% de los
pensamientos
que emitimos son "basura". La Alquimia mental y cerebral revierten esta
conducta negativa inconsciente con una nueva conducta positiva
consciente
que tanto nos beneficia y además da lugar a la:
ALQUIMIA CELULAR
El cuerpo humano tiene 60 trillones de células. La
célula
es la base del organismo. Cada célula posee inteligencia propia
y está programada para cumplir en armonía, gracias a su
programa
computacional, su específica función en el órgano
que la agrupa, manteniendo un constante "diálogo" con otras
células
y el cerebro. La aceleración externa y todos los factores
estresantes
que nos rodean estimulan la zona densa mental con emisión de
pensamientos
"basura" cuyo punto final es la célula, estos pensamientos
inducen
la pérdida de la armonía en el trabajo celular dando
lugar
a enfermedades de todo tipo, algunas llamadas psicosomáticas o
somatización
de las tensiones. Trabajan sin descanso nuestras fieles y abnegadas
células
como una fábrica altamente organizada, usan su central
eléctrica
o mitocondria que administra la energía del metabolismo mediante
enzimas, estando el comando central en el núcleo celular con el
ADN y los genomas que mediante la clave genética rigen la
división
o multiplicación celular. Toda la información hereditaria
está almacenada en 100 millones de genes en cada célula.
La célula se mantiene viva gracias a la fuerza vital que le
llega
del subconsciente, fuerza que la diferencia de la materia inanimada o
muerta
y le permite actuar como un computador programando a sus
moléculas,
y formando nueva materia específica como las hormonas y
los
anticuerpos por ejemplo. Cada pensamiento positivo que llega al
cerebro,
forma allí, mediante Alquimia cerebral, su específico
agente
neurotransmisor codificado y viaja acompañado de
él,
llegando a todas las células del organismo,
estimulándolas
a trabajar en armonía y las ayuda a recuperar y mantener el
natural
estado de salud, mediante una Alquimia celular, movilizando
átomos
y moléculas, creando nueva materia y transmutando otra, como
sucede
a cada instante las 24 horas del día, todos los días.
Interrumpida
la energía subconsciente se produce la muerte celular y del
organismo.
Los átomos son los mismos, es decir siguen "vivos", no
desaparecen,
pero su agrupación carece ya de la chispa divina que permite
manifestar
la vida orgánica.
Este proceso natural de Alquimia individual, podemos conscientemente
ahora, aprovechando la energía que llega a la Tierra y que fluye
desde el planeta, guiarlo en forma dinámica, viendo, dirigiendo
y repitiendo mentalmente lo que está sucediendo en la mente, en
el cerebro y en el organismo. Al así hacerlo se potencia y
refuerza
la Alquimia individual:
|
Sentados y con los ojos cerrados repetir 5 veces mentalmente: Estoy relajado y más profundo. Decir a continuación en forma pausada 5 veces: Pienso mejor. Cada día pensaré mejor. Señalar: Reprogramo mi mente: Se activan las partículas sutiles mentales que dan lugar a correctos pensamientos y transmutan lo denso en sutil. Mi subconsciente acepta los positivos pensamientos y me rodea de lo positivo. Hago Reingeniería cerebral: Los buenos pensamientos pasan a mi cerebro y con su fuerza: Entran en función nuevas neuronas. Son creadas células neuroglia. Se forman surcos cerebrales. Son producidas nuevas dendritas y circuitos cerebrales. Se está desarrollando mi cerebro. Cada nuevo pensamiento positivo forma su neurotransmisor que viaja codificado junto a él llegando a todas mis células. Hago Reingeniería celular: Se estimulan las células de mi cuerpo para que trabajen en armonía. Repetir 5 veces: Todas las células de mi organismo están trabajando en armonía. Se está cada vez más profundo y relajado. Quedarse así un rato. Abrir suavemente los ojos y sentirse renovado. |
Al hacerlo amigo lector te has transformado en EL GRAN ALQUIMISTA.
Has seleccionado la materia adecuada, tu propio ser. La has
aceptado
al aceptarte a ti mismo tal como ahora eres. La has puesto en el
interior
de la matriz o vasija iniciando el gradual proceso de
purificación
al irte a lo interno y limpiarla de lo denso con la emisión de
positivos
pensamientos y frases de autoapoyo. En lo interno y con la
Luz Interior
la has transmutado al transformar en tu mente lo denso por sutil y has
logrado la magia de convertir el simbólico plomo de lo denso
mental
en oro de lo sutil, que mediante salto cuántico induce la
Alquimia
cerebral y celular. Ahora tus ojos son chispeantes, estás con un
rostro resplandeciente y una personalidad radiante. Sin tu notarlo
comienzas
a brillar siendo mejor persona. Sin tu notarlo estás
sintonizando
con seres más evolucionados que nos observan a la espera de
establecer
contacto masivo el 2002 con quienes hayan despertado. Sin tu
notarlo
eres un pionero de la nueva generación en la nueva era que
aguarda
a la humanidad que será ascendida a la Fraternidad
Cósmica
Universal. Sin tu notarlo estás ayudando por inducción
cuántica
a otros a iniciar su personal proceso de transformación, y a
crear
un Escudo Protector Planetario por QUERER UN MUNDO MEJOR pensando
en ese MUNDO MEJOR.
|
Amigo mío: Busca, tú puedes encontrar la secreta llave que te permitirá la apertura del Tercer Ojo del alma. Entonces verás la esencia de las cosas en lo trascendente que cada una de ellas es. Profundizarás en los arcanos del mundo. Con la Luz Interior manifestarás la Sabiduría que siempre ha estado en ti. Esa llave la encontrarás con Actitud Mental Positiva, fuente de tus buenos pensamientos. Amigo mío: Está nublado, a pesar de los densos nubarrones de la Noosfera planetaria sonríe, sonríele al mundo que tanto te ha dado y permitido lograr. Tu sonrisa es mágica e ilumina, y gracias a ella otros verán el camino y podrán también avanzar y sonreír. ¡Oh hombre! La secreta llave eres tú EL GRAN ALQUIMISTA. |
Aceptando que el
Conocimiento
no se da, sino que se lo recibe;
Concluye así cuanto
debía
revelaros.
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Nuevamente tengo en mis manos un escrito de Iván, y esta vez se trata de un escrito profundo, pues tiene que ver nada más y nada menos que con la ciencia de la Alquimia. Ciencia esta por cierto que a más de alguien dejó en el camino en pleno desvarío.
No es cosa fácil introducirse en ella, se requiere contar con un atanor cerebral de tal poder que sea capaz de efectuar con su energía calórica procesos de fisión y de fusión de los átomos de las ideas. Digo esto porque es necesario que las ideas y en especial las espirituales, en los procesos de transmutación sean capaces de proyectar realidades psíquicas en un comienzo a grupos muy restringidos y en un futuro cercano, pensando con optimismo, a toda la humanidad. Y aquí tenemos al alquimista Iván entregándonos algunas llaves para que el atanor que tenemos dentro de nuestro craneo insufle la potencia espiritual y podamos dar el salto cuántico que el Fin de los Tiempos nos exige que demos.
Toda transmutación no está carente de dolor y de espera, pero es nuestra voluntad la única que puede cristalizar lo que mediante la fe queremos y la esperanza nos ofrece. Se nos pide un mundo mejor, pero para ello debemos despojarnos alquímicamente de la materia burda que nos rodea y nos engaña ofreciéndonos un mundo mejor cuando en verdad nos lleva a la destrucción de la humanidad.
Felicito a Iván por el esfuerzo realizado de llevar en tan pocas páginas su poderoso mensaje para que los que tengan ojos, sepan leer bien, los que tengan oidos, escuchen bien, y los que faltándole los oidos y los ojos sepan palpar bien la realidad tal cual es; bella y hermosa.
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LOS DESIERTOS RECORRIDOS |
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